Meditación y calidad de vida

Meditación y calidad de vida

La meditación ya no es solo cosa de hippies, yoguis y budistas. La ciencia está demostrando sus beneficios y gente de todo tipo ha comenzado a meditar: deportistas de élite, mecánicos, presentadores de televisión, directivos, taxistas, médicos, barrenderos, profesores, estudiantes… ¡Y muchas de estás personas están comprobando cómo meditar mejora su calidad de vida!

Si le das una oportunidad, tal vez descubras que la meditación también es para ti. ¿Te atreves a probar?

Meditar no es esto

A muchas personas, cuando oyen hablar de meditación, les viene a la cabeza la imagen de un anciano barbudo y esquelético sentado con las piernas cruzadas junto a la orilla del Ganges; o la de un monje con la cabeza afeitada y una túnica naranja. Efecto de demasiadas películas y documentales, supongo.

No obstante, para meditar no hace falta ser budista, ni hinduista; de hecho, ni tan siquiera es necesario tener ninguna fe en particular. Creas o no en algún dios —el que sea de todos los que adoran las distintas religiones—, la meditación puede aportarte paz y ayudarte a conocerte mejor.

Por otra parte, otro factor que nos suele confundir es el uso que se le suele dar en español a la palabra meditar. Normalmente, se suele utilizar como sinónimo de reflexionar y esto nos puede confundir.

¿Qué es meditar?

Para comenzar y no liarnos mucho, diremos que la meditación es el entrenamiento sistemático de la atención y, tal y como explica el maestro zen Dokushô Villalba, la atención se compone de dos aspectos: la concentración y la observación.

¿Qué es la concentración? Como su nombre indica, significa concentrar la luz de la conciencia en un haz intenso, como hace una linterna.

El hecho de intensificar la luz en un haz es concentración. El hecho de dirigir esa luz sobre distintos objetos es observación.

Cuando meditamos, concentramos la luz de la conciencia en nuestra respiración, nuestras sensaciones corporales, nuestras emociones y nuestros pensamientos. De este modo, iluminamos los objetos de nuestro campo de conciencia con una luz que nos permite verlos con mayor claridad.

Hasta el día en que morimos, no dejamos de respirar, pero en pocas ocasiones somos conscientes de nuestra propia respiración. El aire entra y sale de nuestros pulmones sin que nos demos ni cuenta. Sin embargo, cuando meditamos, fijamos nuestra atención en la respiración y nos damos cuenta de cómo es: superficial, profunda, lenta, rápida, etc. En esto consiste concentrarse en la respiración y observarla.

Lo mismo sucede con las sensaciones corporales, las emociones o los pensamientos: cuando meditamos, nos concentramos en ellos y tomamos conciencia de cómo son. Puede que te sientes a meditar y te des cuenta de que tu cuerpo se siente muy cansado; tal vez notes cierta ansiedad, tristeza o rabia; quizás te percates de que estás pensando en la lista de la compra o en el trabajo. ¡Y es perfectamente normal que así sea!

Los beneficios de la meditación

La meditación es, en definitiva, una forma de autoconocimiento y de descubrimiento de la realidad. Meditar nos ayuda a conocernos mejor a nosotros mismos y a deshacernos de percepciones erróneas.

Por otra parte, está más que comprobado que la práctica regular de la meditación conduce a una mayor ecuanimidad, que nos ayuda a vivir los altibajos naturales de la vida con mayor serenidad y menos sufrimiento.

Gracias a la práctica regular de la meditación, puedes observar el mundo sin juzgarlo, sin aferrarte a las sensaciones agradables ni huir de las desagradables. En palabras del maestro budista Jack Kornfield:

Meditar significa contemplar de un modo amable y bondadoso nuestra vida y descubrir la manera de despertar y liberarnos. Todos albergamos numerosas ideas y creencias sobre nosotros mismos. Son muchas las historias que nos contamos acerca de quiénes somos, lo que queremos, nuestra inteligencia y nuestra amabilidad. Pero estas, con mucha frecuencia, no son más que ideas limitadas y ajenas que acabamos asumiendo e interiorizando acríticamente como propias. Meditar es descubrir nuevas posibilidades y despertar a la capacidad de vivir de un modo más sabio, amoroso, compasivo y pleno.

¿Acaso no crees que todo esto podría mejorar tu calidad de vida?

¿Quieres aprender a meditar?

Si te interesa comenzar a meditar, en este blog encontrarás varios artículos introductorios sobre meditación (algunos ya están publicados y otros, de camino). Además, estoy preparando una serie de grabaciones de audio con instrucciones para que los principiantes puedan comenzar a meditar.

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